Una comedia es testigo de pesares y reencuentros

miércoles, 9 de mayo de 2012


No se trata de una historia de condenas injustas, como la que relata la cinta de Jim Sheridan que protagonizó Daniel Day-Lewis en 1993. Esta ficción, que ocurre en una funeraria, en una época más cercana a la actual, muestra cómo la muerte es capaz de reunir a dos seres que habían permanecido ajenos el uno del otro.

En el nombre del padre, en el nombre del hijo es la pieza que junta en el escenario a Luis Abreu y su hijo, Luis Gerónimo Abreu. Dirigida por Daniel Uribe, se estrenará el viernes en el Centro Cultural BOD-Corp Banca.

La comedia escrita por Luis Abreu introduce a Genaro, un ex maquillador de televisión venido a menos que, luego de abandonar a su familia por otra mujer y otro destino, se dedica a retocar muertos en el negocio familiar. Por un particular acontecimiento, su hijo Pedro Elías, que se ha convertido en un exitoso galán de telenovelas, lo encuentra. Entre ambos surgen diálogos que conllevan a explicaciones, tristezas, recuerdos y risas.

"En Venezuela, cuando los padres abandonan a los hijos, estos no hallan respuestas y se generan malas experiencias. La obra habla de la falta de comunicación que puede existir en una familia, pero con un final esperanzador", dice Uribe.

El director agrega que el montaje tiene una escena minimalista, en la que el humor va acompañado de canto y baile de los actores. Además, incluye frases irreverentes sobre la muerte y coloca de ejemplo las ideas de Woody Allen. Luis Abreu señala que es la muerte misma la que une a los personajes y que en la historia va a girar en torno a una amiga incógnita que formará parte de la escena. "Siempre pensamos en la muerte con pesimismo, pero es una parte de la vida. En la medida en que entendamos eso viviremos mejor; mientras más la acerquemos, más la entenderemos".


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