Lo que pareció un esperanzador inicio para los aurinegros en su debut ante Corinthians se esfumó ante Cruz Azul. El cuadro tachirense no fue ni la sombra. Lució desdibujado y brindó una imagen muy patética. Fue incapaz de hilvanar una jugada medianamente decente. No pudo asimilar el penal inexistente, el cual lo afectó a tal punto que jamás hubo un estímulo para la reacción. El equipo evidenció carencias antes insospechadas y se mostró incapaz de generar tres pases seguidos.
Javier Aquino fue un dolor de cabeza. Cruz Azul explotó las bandas como alternativa de llegada y el elenco venezolano no supo contener las arremetidas de los mexicanos Es evidente que a este Táchira nada le está saliendo bien. Los extranjeros contratados para guiar al equipo en este transitar copero han estado por debajo de lo que de ellos se esperaba.
El chileno Gamadiel García no es ni la sombra del que fue en otros tiempos, viéndose inoperante en la tarea de generar fútbol. Es lento y no aporta ideas para comenzar los ataques. A William Zapata se le contrató para que aportara claridad en la ofensiva, pero más bien ha generado más sombras. Su bajo estado de forma es evidente, a tal punto que debe comenzar desde el banco. Cuando ha tenido que salir a aportar, luce desubicado y completamente desconectado de sus compañeros. De nada sirven las galopadas sin sentido ni orientación. Federico Martorell, contratado para que le diera solidez a la defensa, no ha podido ser titular y hasta ahora su contratación no se justifica.
Los criollos tampoco funcionaron y la crisis que el equipo atraviesa desde hace más de un año parece reabrirse. La nómina de Táchira se ve corta, sin mucha profundidad, escasa de jugadores con talento para tener variantes. El técnico Jaime de La Pava tampoco ha ayudado a la causa. Se mostró conservador y falto de ambición en las variantes, justo cuando el equipo requería arriesgar para revertir el marcador adverso. Cambiar un delantero por otro para preservar un esquema conservador no sirvió de nada. Son muchas las fallas de este equipo, son muchos los errores por corregir y poco el tiempo para la rectificación.
Los criollos tampoco funcionaron y la crisis que el equipo atraviesa desde hace más de un año parece reabrirse. La nómina de Táchira se ve corta, sin mucha profundidad, escasa de jugadores con talento para tener variantes. El técnico Jaime de La Pava tampoco ha ayudado a la causa. Se mostró conservador y falto de ambición en las variantes, justo cuando el equipo requería arriesgar para revertir el marcador adverso. Cambiar un delantero por otro para preservar un esquema conservador no sirvió de nada. Son muchas las fallas de este equipo, son muchos los errores por corregir y poco el tiempo para la rectificación.
MISMO PATRÓN
Respecto al Zamora FC, su presentación ante Arsenal de Sarandí fue para descubrir un gran número de limitaciones en todas las facetas. Fue un equipo bondadoso con su rival en la defensa y estéril e inofensivo al ataque. Demostró que no ha podido generar un patrón de juego, un estilo que defina qué se quiere y cómo conseguirlo.
Respecto al Zamora FC, su presentación ante Arsenal de Sarandí fue para descubrir un gran número de limitaciones en todas las facetas. Fue un equipo bondadoso con su rival en la defensa y estéril e inofensivo al ataque. Demostró que no ha podido generar un patrón de juego, un estilo que defina qué se quiere y cómo conseguirlo.
El cuadro argentino no es un gran equipo, prolífico en fútbol o que posea una estrella que guíe las acciones. Pero sí es un cuadro aplicado, capaz de usar sus virtudes y explotar las carencias de su rival. Siempre fue dominador de las acciones. Mantuvo el control, a pesar que el Zamora FC tuvo más posesión en el complemento, aunque fue una tenencia inerte, inofensiva por completo.
Los inventos tácticos de Oscar Gil nada aportaron. Por el contrario generaron más dudas. Ubicar a Renier Rodríguez como volante es tan injusto como torpe, sabiendo que hay jugadores en la creación que se trajeron para que aportaran precisamente en esta Libertadores. Es cierto que el DT ha tenido que lidiar con episodios de indisciplina, pero aun así, son muchas las fallas de este equipo. El déficit de su fútbol es alarmante y da la sensación de que se ha trabajado muy poco. Su destino en esta Copa ya parece sentenciado.
El pasado martes de carnaval no fue la mejor manera de celebrar los 55 años del fútbol profesional en Venezuela. Lo de la Copa Libertadores es un aviso, una alarma que se debe atender, que propicie los cambios que este fútbol necesita.
Los inventos tácticos de Oscar Gil nada aportaron. Por el contrario generaron más dudas. Ubicar a Renier Rodríguez como volante es tan injusto como torpe, sabiendo que hay jugadores en la creación que se trajeron para que aportaran precisamente en esta Libertadores. Es cierto que el DT ha tenido que lidiar con episodios de indisciplina, pero aun así, son muchas las fallas de este equipo. El déficit de su fútbol es alarmante y da la sensación de que se ha trabajado muy poco. Su destino en esta Copa ya parece sentenciado.
El pasado martes de carnaval no fue la mejor manera de celebrar los 55 años del fútbol profesional en Venezuela. Lo de la Copa Libertadores es un aviso, una alarma que se debe atender, que propicie los cambios que este fútbol necesita.
LAS FALLAS AURINEGRAS
Defensiva débil
Carente de patrón de juego
Importados con bajo nivel
Técnico con poca ambición para arriesgar
Defensiva débil
Carente de patrón de juego
Importados con bajo nivel
Técnico con poca ambición para arriesgar
LAS FALLAS BLANQUINEGRAS
Equipo débil en la ofensiva y defensiva
Ausencia de juego colectivo
Variantes tácticas sin resultados
Gran déficit de fútbol
Equipo débil en la ofensiva y defensiva
Ausencia de juego colectivo
Variantes tácticas sin resultados
Gran déficit de fútbol
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