1° Festival de merengue PDVSA La Estancia

miércoles, 29 de febrero de 2012


Siempre a tono con su tarea de difundir los valores culturales que definen nuestra identidad venezolana y latinoamericana, el brazo social y cultural de la industria se complace en presentar el 1° Festival de Merengue , en homenaje a ese género musical propio de este continente de libertad, con sabrosas variantes en distintos países de Nuestra América. Con este evento, se rendirá homenaje a la agrupación Los Antaños del Stadium en su sexagésimo quinto aniversario.
Durante la rueda de prensa que marcó su inicio, la gerente general de PDVSA La Estancia, Beatrice Sansó de Ramírez, se refirió a esta cita musical como “un encuentro con raíces, con nuestras mezclas. Y es que desde hace seis años, el brazo social y cultural de la industria petrolera viene ofreciendo festivales que han sido un éxito por eso, porque la gente se identifica con sus ritmos, con el joropo, la salsa, el bolero… y sin duda, este festival de merengue se convertirá en otra referencia en nuestro calendario de actividades”.
En tal sentido, se dará difusión al merengue venezolano –en sus variantes de merengue caraqueño, andino y oriental- y al merengue dominicano a través de conciertos, conferencias, talleres y documentales.
Así, en materia de conciertos, el público estanciero bailará merengue de salón con la Billo’s Caracas Boys (viernes 2, 7:00PM), merengue caraqueño con Los Antaños del Stadium (sábado 3, 4:00PM) y Rucaneo del Mabil (domingo 4, 11:00AM); merengue andino con el grupo Cuerdas de la Montaña del estado Táchira y Ecos de la Montaña del estado Mérida (sábado 10, 4:00PM) así como el grupo Los Sinvergüenzas (domingo 11, 11:00AM); merengue oriental con Tradición El Muco junto a Beto Valderrama y su grupo (sábado 17, 4:00PM) y la Agrupación Cuatrinka (domingo 18, 11:00AM), para finalizar con merengue de los 80 y 90 interpretado por Los Melódicos (viernes 23, 7:00PM), la Orquesta de Porfi Jiménez (sábado 24, 4:00PM), Diveana y su Orquesta (domingo 25, 11:00AM) y una noche bailable de merengue (jueves 29, 7:00PM).
Los espacios rehabilitados también se contagiarán de esta festiva cartelera, con las presentaciones de Banda Marcial Caracas (Plaza Venezuela, domingo 4), Luis Bolívar y su Orquesta junto a la Agrupación Merengada de Coco (Sabana Grande, sábado 10), Agrupación Anubis y Guillermo El Diamante (Plaza Venezuela, domingo 18), al igual que Roberto Antonio y Las Chicas del Can (Sabana Grande, sábado 24).
En cuanto a talleres, las personas interesadas aprenderán a bailar merengue rucaneao, merengue oriental, piano merengue y tecnomerengue, al igual que a interpretar la percusión propia de la variante merenguera quisqueyana. Para participar, sólo se requiere consignar los datos ante el personal de guías apostado a las puertas de la casona sede con tiempo, toda vez que los cupos son limitados.
Para ahondar más en cuanto a los diversos matices de este festivo ritmo, se dictarán las conferencias Los Antaños del Stadium: Merengue Caraqueño (miércoles 29 de febrero), Merengue Andino (miércoles 7), Merengue Oriental (miércoles 14), y Merengue de los 80 y 90 (miércoles 21).
Por su parte, el espacio Cinema La Estancia exhibirá películas y documentales basados o inspirados en el merengue, como Carmen la que Contaba 16 Años, de Román Chalbaud (miércoles 7), Swing con Son, de Rafael Marciano (miércoles 14), Maldeamores, de Carlitos Ruiz (miércoles 21) y Merengue Caraqueño de Ayer, Hoy y Siempre, de Miguel Guédez (miércoles 28).
Dulce nombre, festivo ritmo
A juzgar por su sabroso nombre, derivado de un postre hecho a partir de la clara del huevo batida con azúcar, el merengue es un estilo de fácil degustación, que invita a bailar, a celebrar las cosas sencillas de la vida, a olvidar las penas. Cronológicamente, sus inicios se ubican a principio del siglo XIX, mezcla de sonoridades africanas y europeas.
Haití, Puerto Rico, Colombia, República Dominicana y Venezuela denominan merengue a diversos ritmos autóctonos que, si bien no se emparentan ni en la métrica ni la instrumentación, tienen en común el aspecto festivo y picaresco. En el presente festival, difundiremos el merengue venezolano –en sus variantes caraqueña, andina y oriental- así como el muy popular merengue dominicano.
El equivalente patrio del merengue resulta de combinar ritmos polka, danza y tango español o gaditano. Fue en Caracas donde cobró mayor popularidad; hacia 1920 sólo se bailaba en locales de dudosa reputación, llamados mabiles, donde al son del merengue rucaneao hombres y mujeres meneaban febrilmente las caderas, y pulían la hebilla con aquella música de pícaras líricas y gozosos dobles sentidos. En 1935, el merengue saltó a la luz de la popularidad. Por aquel tiempo, en la región andina y oriental, surgieron otras variantes merengueras, aunque más inclinadas al acompañamiento instrumental que a la hedónica celebración del baile.
El merengue dominicano, sin embargo, halló en nuestro país arraigo inusitado en 1938 con la llegada del joven músico quisqueyano Luis María Frómeta –mejor conocido como Billo- quien, enamorado de estas tierras, fijó aquí residencia y nos legó el regusto por esa cadencia propia de su isla natal. Casi una década después, entre 1946 y 1947, un músico venezolano llamado Jacobo Espinoza creó una banda para animar los juegos de béisbol, inspirada en la llamada música cañonera: Así nació Los Antaños del Stadium, agrupación que arriba a 65 años impulsando nuestro rico merengue caraqueño, y que es objeto de homenaje en el presente festival.
Por espacio de 30 años, grandes orquestas tropicales como la Billo’s Caracas Boys, Los Melódicos, Porfi Jiménez y otras, fueron abonando el terreno donde creció indetenible la semilla merenguera. En la década de los 80, este género alcanzó una inusitada popularidad con exponentes como Wilfrido Vargas, Juan Luis Guerra, Bonny Cepeda y Las Chicas del Can, quienes tomaron la escena musical por asalto con un estilo renovado de interpretar el merengue dominicano que prácticamente lo universalizó. De esa vertiginosa época surgieron figuras venezolanas que también proyectaron este sonido bailable hasta el infinito, como Roberto Antonio, Diveana, Miguel Molly y Karolina con K, por mencionar algunas.
De tal manera, el merengue se ha vuelto acervo y querencia de las venezolanas y venezolanos, quienes lo hemos bailado hasta el hartazgo en bodas, cumpleaños, Quince Años y, por supuesto, en fiestas de fin de año. Desde los lejanos tiempos del long play hasta la digital contemporaneidad del mp3, el merengue ha hecho de nuestros corazones su más tierno hogar, y por ello, PDVSA La Estancia rinde tributo a los músicos y bailadores que han hecho de esta caribeña sonoridad un arte, una tradición y un modo alegre y entrañable de percibir de vida.

NC

0 comentarios:

Publicar un comentario

 
Zoom, Arte&Cultura © 2011 | Diseñado por Pedro Piña