Oscar D’León sostuvo encuentro con el Sistema de Orquestas (+Fotos)

martes, 17 de julio de 2012

Ayer se quebró la tranquilidad que caracteriza el Centro de Acción Social por la Música, la sede principal del Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, porque una leyenda viviente aceptó la invitación que le extendió la directiva de la institución creada por José Antonio Abreu. Entre la gente que se aglomeró en la entrada pasó Oscar D’León, sonriente como de costumbre, diciendo: "Aquí está la sangre nueva del país". 


De vez en cuando, soltaba su grito de guaguancó: "¡Sabroooso!". No paraba de saludar y fotografiarse con quien pudiera colarse. Lo escoltaban su manager, Oswaldo Ponte, quien grababa todo el recorrido, y los representantes del Sistema de Orquestas Eduardo Méndez y Valdemar Martínez. 

Juntos subieron a una sala de ensayo del piso 7, en la que aguardaba la Orquesta Juvenil del Conservatorio Simón Bolívar. Allí saludó uno por uno a los músicos, que le hacían guiños con los instrumentos al tocar la introducción de "Llorarás". Pasó por cada sección hasta sentarse frente a ellos. 

Cuando comenzaba la presentación, llegó Gustavo Dudamel, que decidió observar el concierto como cualquiera, pero el equipo de Fundamusical Bolívar insistió para que pasara y se sentara junto al sonero. A partir de allí, fue su anfitrión. 

D’León agradeció: "Ayer cumplí 69 años y este es el mejor regalo que me pueden dar. ¡Qué viva Venezuela!". Una vez que dijo esas palabras, los jóvenes, que estaban advertidos de la efeméride, le tocaron el "Cumpleaños feliz". 

Dudamel y D’León iban hacia la siguiente parada, pero la prensa televisiva acordonó a los dos ídolos para conseguir declaraciones. El director barquisimetano tomó la palabra: "¡Estoy honradísimo! Es admiración pura y respeto absoluto". El salsero, refiriéndose a su formación empírica, lo interrumpió: "¡Pero Gustavo, enséñame algo de música, que de eso no sé nada!". El de los rulos respondió: "¡No, tú sabes más que todos nosotros!". Y viendo las cámaras, sentenció: "Oscar representa lo que somos". 

La tropa bajó a la sala principal del sótano 3, donde lo esperaba la Simón Bolívar Big Band Jazz. A esa agrupación, que dirige Andrés Briceño, la saludó cantando. Y los músicos, como respondiendo el saludo, le tocaron "Time Check", un estándar de Don Menza que lo impresionó desde el primer momento. 

La Big Band brilló, como siempre. También la cantante y trompetista Linda Briceño, que interpretó con su voz y su instrumento el clásico "My Funny Valentine". Después de un popurrí afrolatino, llegó el turno de la Orquesta Latinocaribeña Simón Bolívar, dirigida por Alberto Vergara, que era la verdadera anfitriona. 

Le tocaron "Cinco salsa", un arreglo salsero de la Sinfonía Nº 5 de Ludwig van Beethoven, y un tema titulado "María", en el que el cantante se sintió en su hábitat, tanto así que subió al escenario a improvisar. La visita fue un gran acontecimiento, pero no quedó ahí: Dudamel, mientras lo acompañaba, planteó la idea de presentar la música del Sonero del Mundo en formato sinfónico.


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