La profundidad de Maestra vida

jueves, 19 de julio de 2012

Cada dato adicional le suma importancia al espectáculo que se celebrará en la base aérea La Carlota, al que se espera que asistan 200.000 personas.

Ayer, después de la segunda jornada de ensayos generales para la presentación de Maestra vida , Rubén Blades recordó que la última vez que cantó su ópera salsera completa fue hace 30 años y que la del domingo será la segunda presentación en Latinoamérica, si se considera una oportunidad en la que fue llevada a Puerto Rico.

A la sala Simón Bolívar del Centro de Acción Social por la Música fue invitada la prensa, con una advertencia muy importante: "Se agradece hacer silencio. Es un ensayo como cualquier otro. Se toca a Blades como si fuera Verdi o Mozart". Y era así. Gustavo Dudamelrevisaba la partitura y cuestionaba acentos que requieren las piezas. 

Repasaron temas como "Manuela", "Soy tu mujer", "Déjenme reír (para no llorar)" y "El nacimiento de Ramiro", el mismo que el panameño le cantó al director barquisimetano y a su esposa Eloísa Maturén en la USB, en febrero de 2011, cuando ella estaba embarazada y este espectáculo apenas comenzaba a cocinarse.

Blades seguía las letras en un teleprompter, como reencontrándose con su propia obra ya madura. Los músicos de la Sinfónica Simón Bolívar, cuando transcurrían compases que no requerían de sus ejecuciones, cantaban los coros. Al lado del panameño estaba Alberto Vergara, director de la Orquesta Latinocaribeña, quien le hacía indicaciones con las manos a algunos presentes, entre ellos el trompetista Darwin Manzí, que se encarga de los solos.

Con Vergara y la Latinocaribeña, Blades interpretará un par de piezas una vez que culmine la actuación de Franco de Vita. Luego sonará Maestra vida con la fuerza de 125 músicos.

El concierto será registrado en formatos de audio y video. La historia no contará con la voz del actor Edgar Ramírez, como se pensó en un principio; tampoco estará a cargo del periodista César Miguel Rondón, a quien correspondió la locución de la versión original que fue editada en 1980 por el sello Fania Records. El narrador será el propio autor.

Una vez que llegaron al epílogo, Dudamel señaló que necesitaban más fuerza en la percusión del cierre, mientras Vergara hacía sonidos onomatopéyicos de tambor. Son de esas sensaciones que trascienden los límites del estudio académico y reposan en el sentimiento de los artistas. Luego el director titular de la Filarmónica de Los Ángeles dijo: "¡Vamos a tomarnos un cafecito!", y salieron para conversar con la prensa.

"El que se siente orgulloso y privilegiado soy yo. ¡No saben lo feliz que me siento de estar acá. Nunca había tocado con una orquesta así. ¡Me da hasta miedo! Lo que más disfruto es trabajar en una situación en la que no mando yo. Yo sigo las indicaciones del maestro", expresó Blades mientras posaba la mano en el hombro de Dudamel, que escuchaba sus palabras con los ojos aguados.

"Espero que hayan suficientes baños", bromeó el autor de "Pedro Navaja", antes de enseriarse y hablar de Maestra vida: "Quizá sigue vigente porque es una historia, y las historias nunca dejan de contarse. Sería arrogante de mi parte afirmarlo, pero sí sigue habiendo por lo menos una identificación con algunas de las canciones. La escribí cuando tenía 30 años de edad y ahora tengo 64. Pasé de la posición de Ramiro a la de Carmelo".


EN

0 comentarios:

Publicar un comentario

 
Zoom, Arte&Cultura © 2011 | Diseñado por Pedro Piña